La inseguridad y la injusticia que vive la sociedad mexicana no puede explicarse solamente en niveles generales, porque las personas tenemos una cotidianidad particular.
Nuestro día a día es transportarnos –por cualquier medio- a nuestra escuela, trabajo; recibir gente en casa; acudir a la de otros; llevar y traer a nuestros hijos; esperarlos al llegar de la escuela o de alguna fiesta; salir a divertirnos y un largo etcétera. Esa es la esfera real en la que nos movemos los mexicanos
Por eso, en México SOS estamos convencidos de que las soluciones frente a los problemas que nos aquejan en materia de seguridad y justicia no deben provenir exclusivamente de la federación y que no deben ser resueltos solamente por el gobierno (en cualquiera de sus niveles) ni de manera única por uno de los poderes.
Bajo esta perspectiva, hemos creado las Mesas de Seguridad y Justicia (MSJ).
¿Y qué son?
Las Mesas de Seguridad y Justicia son grupos de ciudadanos líderes de su comunidad, ciudad o región y autoridades municipales, locales y/o federales que se sientan juntos a construir una agenda común y sobre ella, de manera permanente y sistemática, van trabajando hasta lograr las metas propuestas.
En México SOS, hoy sabemos que yendo desde lo local comenzaremos a incidir directamente en las mejoras de la seguridad y la justicia del país; de esta manera cerramos la pinza en el trabajo fuerte con las autoridades de todos los poderes a nivel federal, desde donde se desarrollan las políticas públicas y en el trabajo de campo, en el sitio mismo de la batalla, con los ciudadanos y las autoridades locales.
¿Por qué funcionan estas Mesas de Seguridad y Justicia?
Porque generan confianza entre la ciudadanía y las autoridades.
Porque señala una dirección a seguir y suma los esfuerzos de ambas partes.
Porque crea mayor información que sirve de base para la creación e implementación de políticas públicas para abatir la inseguridad y la injusticia.
Y se debe a que, con liderazgo, compromiso y valor, la ciudadanía apuesta al cómo sí podemos y la autoridad, haciendo esfuerzos -a veces pese a las propias estructuras autoritarias e indolentes- también dice sí y se suma con decidida voluntad política para desarrollar y poner en marcha una agenda común.
Existen ya ejemplos concretos de casos de éxito: Tijuana y Cd Juárez. Gracias a las MSJ la primera dejó de pertenecer a las 50 ciudades más peligrosas de mundo (según datos de la ONU) y en el caso de la segunda, en los casi 60 meses de trabajo de la MSJ de Juárez los delitos más importantes han disminuido significativamente.
Por otra parte, en los últimos meses en México SOS hemos logrado participar en la creación de tres Mesas de Seguridad y Justicia: Morelia SOS, Los Cabos SOS y Valle de Bravo SOS.
En las Mesas de Seguridad y Justicia no nos detenemos en las barreras que impiden comunicarnos, mejor nos sumamos a las ventanas y puertas que se abren al diálogo y a través de las cuales podemos caminar juntos en los problemas que nos son comunes.
No es utopía, es una realidad, sí podemos construir juntos. Hoy damos muestra de que ni el gobierno solo, ni los ciudadanos solos: no al autoritarismo, no al populismo. Los esquemas de colaboración conjunta en la construcción de una democracia participativa efectiva sí los hay y funcionan bien.