Decía el poeta inglés John Donne que la muerte de cualquier hombre nos disminuye, porque cada uno de nosotros formamos parte de la humanidad; por eso nunca habría que preguntarse por quién doblan las campanas: ¡PORQUE DOBLAN POR TI!, por cada uno de nosotros.
Porque si suponemos que este memorial es sólo para aquellos que ya han sido victimizados, directa o indirectamente, podríamos caer en una situación limitada de visión y de pocos alcances; todos somos víctimas potenciales.
En México SOS creemos que hablar de un Memorial implica mucho más que la simple referencia a un objeto, a esculturas o monumentos. Hablamos de la memoria y sí, la vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.
Este Memorial representa el dolor de todos los mexicanos, ya que los ciudadanos, de una u otra forma, hemos sido víctimas de la indolencia del Estado Mexicano, de la incapacidad del gobierno para ofrecer la seguridad a la que está obligado frente a los ciudadanos. Y paralelamente los ciudadanos no nos hemos negado a la corrupción y muchas veces nuestro silencio ha sido más dañino que nuestro tibio hacer.
El dolor nos marca y se multiplica cuando nos referimos a la muerte de nuestros hijos, padres, esposos, hermanos y amigos que no debieron morir; que fueron víctimas de la injusticia y de la inseguridad, que nos fueron arrancados a la mala, sin ninguna conmiseración.
Mi hijo Fer fue víctima de policías AFIs y policías judiciales, pero también de pseudociudadanos deplorables con los que se coludieron, secuestraron y lo asesinaron.
Este memorial debe simbolizar para todos los mexicanos una lucha común para evitar que haya un Fernando, un Hugo Alberto o un Juan Francisco más.
Debemos empeñarnos para que haya más policías y servidores públicos que sirvan honrada y honrosamente, dignificando su profesión y apostar por más ciudadanos que se comprometan a construir una mejor Nación. Colaboremos para que su quehacer efectivamente edifique a nuestro país.
No podemos ni debemos seguir siendo víctimas, ni un día más, esforcémonos por generar mayores y mejores oportunidades de una vida digna y honesta para cada mexicano.
Hoy contamos con un nuevo sistema de justicia penal, su implementación tiene rezagos notables, empujemos juntos por esta gran oportunidad que tenemos delante de nosotros.
El Memorial nos recuerda el camino y la lucha que nos queda por delante a las organizaciones, ciudadanos, empresas y gobierno. Porque sólo con la voluntad, el consenso y el compromiso real de todos los involucrados, lo lograremos.
Desde México SOS los alentamos a que el Memorial no se conciba como un baúl en el que se guardan fragmentos de un pasado doloroso, sino como un espacio público activo que potencie el derecho a la vida como el elemento esencial de la condición humana, para que todos los ciudadanos seamos libres, libres de aquellos factores estructurales que nos condenan a una vida de injusticia.
Este día, desde lo más humano de nuestro ser somos testigos de la apertura de un espacio que nos permite recordar –y recordar es volver a pasar por el corazón- a nuestros muertos inocentes.
Este Memorial no sólo debe ser motor para traer a la memoria a los que se fueron, sino debe ser una provocación, una invitación permanente para reflexionar sobre nosotros mismos.
Hemos creído en la posibilidad de trascender más allá de la pena y el dolor –que no cesa ni cesará nunca- pero podemos ir más allá intentado proyectar, en este símbolo, la transformación a un México mejor; en donde cada visitante se lleve no sólo una parte del duelo, la tristeza, el enojo y la aceptación; sino que a partir de ello construya y edifique dentro de sí la conciencia de transformar, desde su quehacer cotidiano, la realidad que no nos gusta. Se trata de que cada familiar se sienta acogido por el lugar.
Es fundamental enfatizar que es un proyecto de las víctimas para las víctimas.
Desde el principio y hasta su conclusión el proceso fue claro, abierto y transparente, en él participaron arquitectos, diseñadores y despachos especializados, a nivel nacional y público siempre.
Mención especial merecen el Colegio de Arquitectos, que llevó de manera muy profesional, todo el desarrollo del concurso, desde la convocatoria hasta la elección del ganador: el Arq. Ricardo López Martín; y Províctima quien, siguiendo el espíritu que le anima, dio cabida a todos quienes quisieron participar en su creación.
Este Memorial no tiene nombres, porque no hay una lista oficial de ellos. Por eso en todas las láminas hay espacios para que las personas puedan escribir ahí el nombre de su víctima, inclusive el de ellos mismos.
Es un Memorial que recuerda no sólo a los que se han ido, sino también a los que seguimos aquí.
Porque tenemos mucho qué hacer por delante, sociedad y gobierno, la responsabilidad es compartida.
Este Memorial es claramente un reconocimiento a las víctimas pero no mirándolas en pasado, sino como un estímulo presente y constante que nos mueve a construir un México mejor, EL MÉXICO QUE DEBIÓ SER PARA QUE ELLOS NO SE FUERAN.
El Memorial nos debe tocar y quitarnos la apatía y la pasividad, nos debe mover en el presente y hacia el futuro.
Muchas gracias.
Puedes ver las imágenes de la inauguración del Memorial a Víctimas de la Violencia aquí.