El poder judicial

​​¿Sabías que el vocablo “judicial” proviene de la raíz latina ius que quiere decir derecho o justicia? La definición de justicia que aún hoy en día se encuentra vigente nos llega desde el antiguo Derecho Romano, y

se caracteriza como “La constante y firme voluntad de dar a cada uno su derecho”; esto significa que la justicia, más que un contenido escrito en un libro, es una capacidad activa del Estado y una actitud  equitativa hacia la ciudadanía con el fin de repartir los bienes, los derechos, las obligaciones, etcétera, según la razón y la legalidad.

El Poder Judicial, como su nombre lo indica, es el encargado de la justicia en el país y asegurar el cumplimiento de la ley. Esto quiere decir que sus integrantes, jueces, magistrados, secretarios y actuarios,

funcionan como intermediarios en los conflictos legales y los intereses de los ciudadanos mexicanos, además de que deciden cuando un individuo ha infringido las normas de este país, y le imponen una pena

proporcional a la falta cometida. Para determinar cuando una acción se encuentra fuera de la ley, los representantes del poder Judicial se basan tanto en la Constitución Política del país, como en los Códigos

particulares y la Jurisprudencia.

El ejercicio correcto del Poder Judicial resulta especialmente importante para establecer el Estado de Derecho ya que, como lo dice el filósofo alemán Immanuel Kant, al cometer un delito, el criminal no sólo

afecta a las personas involucradas directamente en el crimen, sino que pone en riesgo toda la organización social y legal de la cual él mismo forma parte, y abre así las puertas a que sus propios derechos pudieran ser transgredidos. Es por esto que ningún crimen debe quedar impune dentro de una comunidad que pretenda alcanzar el Estado de Derecho, además de que los castigos impuestos por el Poder Judicial deben de servir para restablecer en lo posible la equidad y armonía que fue rota a causa del delito.

En México, el Poder Judicial lo ejerce la Suprema Corte de Justicia, los Tribunales Electorales, Colegiados y Unitarios, además de los Juzgados de Distrito, los cuales se organizan tanto por territorios, como los Estados, como por materias, pues existen órganos especializados en materias de lo civil, penal, administrativo y mercantil.

El Poder Judicial presenta la particularidad de que sus miembros son los únicos integrantes de los tres Poderes del Estado que no son elegidos mediante una votación popular. Los miembros de la Suprema Corte de Justicia, que es el tribunal supremo en México, son propuestos directamente por el Presidente de la República ante el Senado, que puede a su vez aprobarlos o rechazarlos si no los considera adecuados para ejercer tan importante puesto.

Resulta muy importante que los miembros del Poder Judicial tengan un funcionamiento independiente, tanto de los Poderes Ejecutivo y Legislativo, como de los muchos otros grupos de poder que existen en el

país, como pueden ser los partidos políticos o los sindicatos. Sólo así se asegurará que sus decisiones no estén influenciadas por intereses particulares y que la ley conserve en la medida de lo posible tanto su objetividad, como su universalidad al momento de ser aplicada. El Consejo de la Judicatura Federal es quien se encarga de vigilar el correcto funcionamiento de los órganos particulares del Poder Judicial, además de que asegura su completa autonomía y procura la imparcialidad de sus miembros.