El poder ejecutivo

​​En México, el Poder Ejecutivo está en manos de una sola persona, el Presidente de la República. El poder y la soberanía residen en el pueblo, y es éste quien decide depositarlo en un individuo por medio de

una votación directa, democrática y sin posibilidad de reelección. Para poder postularse a una candidatura presidencial, se debe cumplir con los siguientes requisitos: ser mexicano por nacimiento,  mayor de 35 años y no haber ocupado un puesto político ni militar en los seis meses anteriores a la elección. El emblema del Poder Ejecutivo es la banda presidencial que presenta el Escudo y los colores de la Bandera

Nacional, la cual debe ser usada en las ceremonias de conmemoración de la Independencia cada 15 de septiembre, al rendir en informe presidencial ante el Congreso, y en las reuniones con embajadores extranjeros.

Al tomar posesión de su cargo, el Presidente se compromete a hacer que la Constitución y todas sus leyes se cumplan, además de velar por el bien y por la prosperidad de la Nación. En este mismo juramento, el titular del Poder Ejecutivo acepta todas las responsabilidades del cargo, bajo pena de ser depuesto  si no cumple de manera correcta con su trabajo.

En nuestro País, el Presidente es también Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, pues está comprometido a asegurar la seguridad nacional en todos los ámbitos. Esto quiere decir que el Ejército está en última instancia bajo su mando y debe obedecer sus instrucciones siendo leal en el servicio al gobierno en turno y  la Patria en general.

La función principal del Presidente de la República está muy relacionada con las ocupaciones del Poder Legislativo, pues el Ejecutivo debe promulgar las leyes que expide el Congreso de la Unión y promover que éstas se cumplan. El Presidente puede también vetar una ley, aceptarla en su totalidad, o proponer algunas modificaciones que para mejorarla. La relación del Presidente con el Poder Judicial radica en facilitar a éste la ayuda que necesite para ejercer rápida y eficazmente su función de impatir justicia de manera equitativa a todos los ciudadanos.

Otra de las obligaciones  importantes del Poder Ejecutivo es nombrar a los secretarios de Estado, a los diplomáticos, a los oficiales del Ejército y la armada y a los otros empleados del Gabinente. Respecto a la política exterior, el Presidente es la figura que representa a México ante el mundo, por lo que sólamente él  tiene la facultad de declarar una guerra y celebrar tratados internacionales, respetando siempre la autonomía de todas las naciones.

En México, el titular del Poder Ejecutivo es quien presenta ante el Congreso una propuesta para el Presupuesto de egresos e ingresos de cada año, esto es, sugerir en qué debe gastarse el dinero del gobierno, y obligar a que los recursos de utilicen de manera eficaz y transparente.