¿Cómo Tratar a una Persona con Discapacidad Visual?

Recuerden que una persona con discapacidad, es ante todo una persona igual a cualquier otra, como ustedes. Muchas personas sin discapacidad se confunden cuando encuentran a una persona con discapacidad. Esto es natural. No saben cómo actuar, que decir, entre otras cosas. Tengan paciencia y dejen que la persona con discapacidad les ayude a encarar el asunto.

Diríjanse a la persona no a su acompañante, intérprete o cuidador, sin importar el tipo de discapacidad que la persona presente y hágalo de manera natural.

Las personas con discapacidad pueden y quieren tomar sus propias decisiones y asumir la responsabilidad por sus elecciones. Tener una discapacidad no hace que una persona sea mejor o peor que una persona que no la presenta. Probablemente, por causa de la discapacidad, esa persona pueda tener dificultades para realizar algunas actividades y, por otro lado, podrá tener extrema habilidad para hacer otras cosas. Exactamente como todo el mundo.

A la mayoría de las personas con discapacidad no les importa responder preguntas, principalmente aquéllas hechas por niños, con respecto a su condición y cómo con ellas realizan algunas tareas. Pero, si no tienen mucha intimidad con la persona, eviten hacer preguntas personales.

Ofrezcan asistencia si se la pide, o si es claramente evidente que la necesita. Pero no se sobrepasen y menos aún insistan en ofrecer un servicio que no les han pedido. Respeten los derechos de las personas para indicar qué clase de ayudan necesitan. Hablen sobre la discapacidad, si viene al caso, en forma natural. Jamás usen un tono de lástima.

Siempre que quieran ayudar, ofrezcan la ayuda. Esperen a que su oferta sea aceptada antes de ayudar. Pero no se ofendan si su ofrecimiento fue rechazado. Pues no siempre las personas con discapacidad necesitan apoyo. A veces, una determinada actividad puede ser mejor desarrollada sin asistencia.

No deben tener miedo o pena de hacer o decir alguna cosa equivocada. Si pasa actúen con naturalidad y todo saldrá bien. Si ocurre alguna cosa penosa, una buena dosis de sinceridad y buen humor nunca fallan.

Actualmente en México existen más de cinco millones de Personas con alguna discapacidad, de las cuales el 47% tiene discapacidad motriz, el 22% tiene discapacidad visual, el 7% tiene discapacidad intelectual, 10% tiene discapacidad auditiva y 7% de habla. Para no extendernos esta semana vamos a exponer el como convivir con personas con discapacidad visual y motriz.

¿Cómo tratar a una Persona con Discapacidad Visual?

No siempre las personas ciegas o con deficiencia visual necesitan ayuda, pero si encuentran alguna que parezca estar en dificultades, identifíquense y háganle notar que están hablando con ella y ofrézcanle su ayuda. Nunca ayuden sin preguntar antes cómo deben hacerlo.

Háblenle directamente a la persona ciega, en el mismo tono de voz que cualquier otra persona. Para enfatizar que es a él a quien le hablan, pueden tocar ligeramente su brazo.

En el caso de que su ayuda como guía sea aceptada, coloquen la mano de la persona en su brazo. Ella irá acompañando el movimiento de su cuerpo al andar. Y siempre es bueno que le avisen anticipadamente la existencia de desniveles, pisos resbalosos y obstáculos en general durante el trayecto. En un corredor estrecho, por donde sólo es posible pasar una persona, coloquen su brazo para atrás, de modo que la persona ciega pueda continuar siguiéndoles. Para ayudar a una persona ciega a sentarse, deben guiarla hasta la silla, informándole si ésta tiene apoya-brazos o no y conduzcan la mano de la persona ciega al respaldo de la silla. Dejen que la persona se siente sola.

En otras palabras, si ustedes están ayudando y no están seguros exactamente de cómo hacerlo, pregúntenle sin pena a la persona que están ayudando.

Si van a caminar con una persona ciega, no lo tomen del brazo. Dejen que él o ella tome el suyo. La persona ciega, por los movimientos de su cuerpo sabrá cuándo se presentan obstáculos y de qué tipo. Para evitar sorpresas, la persona ciega puede preferir caminar medio paso atrás del suyo.

Algunas personas, sin darse cuenta, hablan en un tono de voz más alto cuando conversan con personas ciegas. A menos que la persona tenga también discapacidad auditiva que justifique eso, no tiene ningún sentido gritar. Hablen en un tono normal de voz. Por más tentador que sea acariciar al perro guía, acuérdense de que esos perros tienen la responsabilidad de guiar un dueño que no ve. No deben distraer al perro, está trabajando. Jamás tomen el bastón del ciego sin su previa autorización. Recuerden que es un medio de información fundamental para él.

No se incomoden por usar palabras como "mirar" o "ver". Las personas ciegas las usan con naturalidad. Cuando se vayan del lugar, avísenle a la persona con discapacidad visual.

La mayor parte de las personas ciegas aprecian que espontáneamente y en voz baja le brinden la información sobre las cosas que él no puede ver, como las características del lugar en que se encuentra, o de las personas que están con él.

Para resumir estos puntos podemos decir que al interactuar con una persona con discapacidad visual hay que:

  • Identifíquese inmediatamente.

  • Ofrézcale su ayuda si ve que la necesita, o bien si usted observa algún obstáculo.
  • Ofrézcale su brazo, no lo tome del suyo.
  • Camine ligeramente por delante.
  • Si se le ofrece o indica alguna cosa, dígale de que se trata.
  • Infórmele en qué lugar exacto se encuentra lo indicado.
  • Utilice frases como: izquierda, derecha, adelante, atrás.
  • Si es necesario, tome su mano y hágale palpar el objeto.
  • Describa verbalmente escenarios.
  • No lo deje solo sin avisarle antes.
  • Dentro del hogar, trabajo, centro de estudios u otros, evite dejar obstáculos por el camino.
  • En el hogar cuando mueva o cambie muebles de lugar, infórmele.
  • No coloque en el suelo alfombras o tapetes pequeños, evite los deslizamientos.
  • Los objetos que utiliza déjelos siempre en el mismo lugar.
  • Es aconsejable mantener las puertas o ventanas, totalmente cerradas o completamente abiertas.
  • Nunca grite cuidado, use palabras como alto, agáchate, etc., para que entiendan mejor.

¿Cómo tratar a una Persona con Discapacidad Motriz?

La discapacidad motriz puede ser de tres formas:

Paraplejia: Tenga paralizados los miembros inferiores; piernas.

Cuadriplejia: Tenga paralizadas las cuatro extremidades; piernas y brazos.

Hemiplejia: Tener paralizada la mitad del cuerpo.

Es importante saber que para una persona sentada es incómodo quedar mirando para arriba mucho tiempo, por lo tanto, al conversar por más tiempo que algunos minutos con una persona que usa silla de ruedas, si fuera posible, recuerda sentarte para que tú y ella queden con los ojos al mismo nivel.

La silla de ruedas (así como los bastones y las muletas) es parte del espacio corporal de la persona, casi una extensión de su cuerpo. Apoyarse en la silla de ruedas es como apoyarse en una persona sentada en una silla común. Eso muchas veces es simpático si la persona y tú fueran amigos, pero no debe ser hecho si no se conocen.

Nunca muevas la silla de ruedas sin antes pedir permiso a la persona. Empujar a una persona en silla de ruedas no es como empujar un carrito de supermercado. Cuando estuvieras empujando a una persona sentada en una silla de ruedas y pares para conversar con alguien, acuérdate de girar la silla de frente para que la persona también pueda participar en la conversación.

Al empujar una persona en silla de ruedas, hazlo con cuidado. Presta atención para no atropellar a las personas que caminan adelante. Para subir desniveles, inclina la silla para atrás para levantar las rueditas de adelante y apoyarlas sobre la elevación. Para descender un escalón, es más seguro hacerlo marcha atrás, siempre apoyando para que el descenso no produzca un fuerte impacto. Para ascender o descender más de un peldaño, en consecuencia, será mejor pedir ayuda a alguna otra persona.

Si te toca ver que una persona con discapacidad motriz tiene un accidente, ofrece ayuda inmediatamente. Pero nunca ayudes sin preguntar, y sin preguntar cómo debes hacerlo.

Fíjate si existen barreras arquitectónicas cuando fueras a escoger una casa, restaurante, teatro o cualquier otro local que quieras visitar con una persona con discapacidad motriz.

Las personas con parálisis cerebral pueden tener dificultades para caminar, pueden hacer movimientos involuntarios con piernas y brazos y pueden presentar expresiones extrañas en el rostro. No te intimides con esto, son personas como tú. Generalmente, tienen inteligencia normal, o a veces, hasta por encima de la media.

Cuando encuentres a una persona con Parálisis Cerebral, recuerda que él tiene necesidades específicas debido a sus diferencias individuales. Para tratar  con estas personas, tenemos las siguientes sugerencias: Es muy importante respetar su ritmo, normalmente él es más lento en lo que hace, como hablar, andar, tomar las cosas, etc. Ten paciencia al oírlo, la mayoría tiene dificultades en el habla. Hay personas que confunden estas dificultades y ritmo lento con deficiencia mental. No lo trates como a un niño o un incapaz. Acuérdate de que no es portador de una enfermedad grave o contagiosa, la parálisis cerebral es fruto de una lesión cerebral, que se ocasionó antes, durante o después del nacimiento, causando desorden sobre los controles de los músculos del cuerpo. Por lo tanto, no es una enfermedad y tampoco es transmisible. Es una situación.

Trata a la persona con discapacidad con la misma consideración y respeto que usas con las demás personas.

Para resumir estos puntos podemos decir que al interactuar con una persona con discapacidad motriz hay que:

  • Preguntar si se necesita su ayuda, antes de brindarla. Puede no ser necesaria o querida.

  • Háblele directamente al que está en la silla, no al que está a su lado, como si él no existiera.
  • No cuelgue cosas o se recueste sobre una silla de ruedas ya que ella es parte del espacio corporal de la persona.
  • Si la conversación dura más de unos pocos minutos, trate de sentarse o ponerse en cuclillas, para estar a la misma altura.
  • Deje que los niños hagan preguntas sobre la silla de ruedas o sobre las personas. Una comunicación abierta ayuda a vencer temores y prejuicios.
  • Cuando el usuario de una silla de ruedas la abandona para ir al baño, la cama o el auto, no la retire sin permiso del lugar donde la ha dejado.
  • No hay inconveniente en usar expresiones tales como: "andas corriendo" refiriéndose a un usuario de sillas, ya que él posiblemente diga cosas similares. Atención: a veces los que usan sillas de ruedas pueden caminar, y sólo la tienen para conservar energías o para moverse más rápido.
  • No crea que el usar silla de ruedas es sólo una tremenda tragedia. Es también un medio de dar libertad a quien la usa, de moverse de un lado a otro independientemente.
  • Si desconoce el manejo de la silla de ruedas, pregunte al usuario cómo ayudarle.

Hay que tener siempre en cuenta que la discapacidad es una condición de vida no es una deficiencia.

En nuestra próxima entrada de blog les vamos a compartir el cómo interactuar con Personas con Discapacidad Intelectual, Auditiva y de Lenguaje.

¡Qué tengan una excelente semana!