No Odies a Elba

Segundo: por algún motivo, hubo gente dispuesta a votar por ella (ahondaré en esto abajo, no empieces a odiarme también). Tercero: si no es Elba sería otro. Es el juego, no la jugadora. ¿Cuál es la solución?  Trabajar por instituciones que no permitan Elbas, Deschamps o ese tipo de personajes.

Primero: soy una persona sumamente intensa (si me conoces o me sigues en TW te habrás dado cuenta de esto). Hago corajes de a tiro por viaje porque me parece increíble que tengamos personajes como esta señora (y como muchos otros) en la política. De verdad, por lo menos una o dos mañanas las paso en berrinche y escándalo total por las aberraciones que hay en nuestro país ¿He ganado o ellos han perdido algo? No. Siguen ahí tan campantes como siempre y yo #sufrocomomexicana. Creo que con los años estoy aprendiendo a ser más constructiva y menos visceral. Me falta muchísimo, pero es un largo camino para reorientar mi intensidad hacia cosas más constructivas y te comparto esta reflexión para invitarte a que te indignes pero no odies. Es mucho más sano y lo podemos convertir en acciones bastante más constructivas.

Hablando sobre sentimientos, en días pasados corrió el rumor de que Elba se iba. A pesar de que no lo creí (padezco de escepticismo agudo), un pedazo de mi corazoncito se llenó de júbilo con esa posibilidad. Sí, a pesar de que no la odio, me daría un gusto tremendo que se retirara y se quedara sin poder (y que se lleve a su partido con ella, plis). Esta es la parte personal del asunto que, estoy segura, muchos compartimos: Elba nos desagrada porque pensamos que ella le ha hecho un daño espantoso al país (y sí); segundo: la parte institucional, mucho más difícil de ver y de entender. Esta tiene que ver con aceptar que, por increíble que parezca, hay gente que apoya a Elba. No creo que ese apoyo sea por el buen corazón y amabilidad con las criaturitas del Señor con las que se conduce por la vida; creo que es porque es una líder sindical que ha sabido negociar (coff,  intimidar y demás) con el gobierno en turno.

Seguramente muchos de sus agremiados la quieren, pero para quienes vemos al SNTE desde afuera es una locura: ¿Cómo es posible que un buen sector de los maestros apoye a una dirigente con una fortuna millonaria mientras el maestro promedio tiene un sueldo que apenas le alcanza? He aquí la respuesta: de alguna u otra forma, Elba les ha conseguido mejoras a sus condiciones laborales bajo el esquema del sindicalismo del Ancien Régime priísta: de 100 canicas, el líder sindical y la cúpula se llevan 80 y reparten 20, “pero reparten”. Es importante entender que, cuando una persona decide sobre algo que tendrá incidencia en su vida, cualquier criterio que elija para votar es válido. Para los que se están jalando los pelos y empezarán a decir que la gente vota por X partido “porque no sabe”, reflexionen: ¿Hay algún criterio universal para medir la validez del voto? Si lo hubiera ¿Quién y porqué lo decide? Nos gusten o no los motivos por los que las personas votan, debemos respetar el sentido del voto. Este principio aplica para toda democracia, incluida la –inexistente- democracia sindical en el SNTE.

Elba, quien lleva al frente del Sindicato desde 1990, volvió – ¡Sorpresa!- a ser electa como dirigente por 6 años más. Es importante mencionar que en la votación que se llevó a cabo “en secreto” (no a mano alzada), de los 3,205 delegados NADIE votó en contra de la maestra. En esta victoria al estilo soviético, la planilla de Elba fue la única que compitió (bien democrático). Hay que aclarar que la disidencia conformó otra agrupación hace años, igual o peor que el SNTE: la CNTE y que a los opositores que iban a protestar les cambiaron Rosarito por Cancún a última hora. En este punto, y para que practiquen indignarse, estimen ¿Cuánto dinero costó cambiar el Congreso de un extremo a otro del país? Y si, fue con nuestros impuestos.

http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v;=EEeAwS_Qzu4

Asi me imagino que varios los líderes sindicales mexicanos empiezan su dia.

El tercer punto: si no fuera Elba sería otra persona. El problema, más que la maestra, son las instituciones que han permitido que surjan liderazgos como el de esta señora, Deschamps o Esparza. Líderes de organizaciones que parecen salidas del feudalismo, cuya democracia interior es tan democrática que implica votos a mano alzada para desincentivar la oposición; cuyos líderes se enriquecen y no están obligados a transparentar las finanzas y cuyos agremiados no pueden expresar diferencias sin ser llamados “traidores” (http://www.animalpolitico.com/2012/10/en-el-snte-no-caben-lideres-morales-ni-vitalicios-elba-esther-gordillo/). Líderes que negocian prerrogativas con los partidos políticos y que obtienen algo parecido a inmunidad a cambio de apoyo en elecciones. Líderes que utilizan bolsas o cuyas hijas van a viajes- que cuestan una cantidad de dinero que el agremiado promedio quizá no gane en un año. No es sólo Elba, son todos. Y no son ellos, son las reglas del juego. Si te indigna, presiona. Llama a tu Senador o Senadora. Que nuestra indignación nos motive a lograr que la Reforma Laboral establezca votación secreta en elecciones sindicales y transparencia en el uso de los recursos.